Semana del 23 al 27 de febrero de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?
Proponemos realizar estas actividades en algún momento de la semana, antes
del comienzo de la oración de la mañana.
Primera propuesta: La linterna mágica
Esta semana comenzamos con un escáner corporal para ir relajando cada parte de Nuestro cuerpo. Música sugerida:
Nos tumbamos cómodamente... Cerramos los ojos... Respiramos
profundamente... Escuchamos la música tranquila... Imagina que una linterna va
recorriendo tu cuerpo…
Para comenzar, dirige la linterna hacia tus pies poniendo la luz de tu
atención allí. Recuerda que no necesitas hablar, ni moverte, ni hacer nada
especial…
Ahora apunta la linterna hacia tus piernas, de manera que se iluminen por
completo tus piernas… Sin moverte, trata de sentir cómo están en este momento:
tal vez muy a gusto, o quizá un poco cansadas… Ilumina con tu linterna
imaginaria desde el hombro derecho hasta los dedos… Primero con un brazo y
luego con el otro…
Alumbra con la linterna hacia tu pecho y tu tripa. Fíjate cómo suben y
bajan cada vez que entra y sale el aire… Por último, alumbra la cabeza… Nota lo
que sientes en la frente, los ojos, la boca, orejas… Siente como todo el cuerpo
está relajado… Poco a poco vamos
abriendo los ojos, respiramos profundamente y realizamos la propuesta de
oración de hoy.
Segunda propuesta: La abeja zumbadora
Nos sentamos cómodamente con la espalda recta... Podemos utilizar la misma
música que la propuesta anterior… Respiramos profundamente, inhalando y
soltando el aire por la nariz muy lentamente…
Nos tapamos los oídos con los dedos. Inspiramos profundamente y al soltar
el aire decimos "Mmmmmm" como una abeja. Repetimos unas cuantas
veces... Sentimos la vibración en la cabeza. Respiramos de nuevo profundamente
y realizamos la propuesta de oración de hoy.
LECTURA: LAS
TENTACIONES EN EL DESIERTO (cf. Mt 4, 1-11)
Jesús se marchó un tiempo al desierto. Allí estaba lejos de la gente, porque necesitaba pensar bien qué iba a hacer. Pasó cuarenta días rezando. Y entonces el diablo le puso tres pruebas. Primero le colocó unas piedras delante. El diablo sabía que Jesús tenía hambre, porque llevaba semanas sin comer. Y le dijo: «Anda, si eres tan poderoso, ¿por qué no haces que se conviertan en pan? Y así puedes acabar con el hambre». Pero Jesús le contestó: «No solo de pan vive el hombre, sino de las palabras que salen de la boca de Dios».
Después el diablo le llevó al edificio más
alto de Jerusalén. Y le dijo: «Tírate desde aquí y haz que te salven los
ángeles». Pero Jesús le contestó: «Anda, no me intentes engañar». Porque sabía
que, si empezaba a hacer ese tipo de cosas, la gente le seguiría por miedo o
por poder, pero no por creer en el Dios del amor.
Al final, el diablo le llevó al monte más alto
de la región, le enseñó todo lo que se veía y le dijo: «Te haré el dueño de
todo, si te arrodillas y me adoras». Y Jesús le contestó: «Está escrito que
solo hay que adorar a Dios».
El diablo se marchó, fastidiado porque no
había conseguido hacer que Jesús cayese en sus tentaciones.
Dios nos ayuda a crecer.
Estoy muy
contento
porque ahora
se hacer más cosas.
Cuando sea
mayor
haré las
cosas que hizo Jesús.
ORACIÓN:
Papá Dios,
Ayúdanos a no pelear
con
nuestros amigos
o hermanos
y a perdonar
a los que nos molestan.




