Semana del 1 al 5 de junio de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la
oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional...
¿Cómo te sientes hoy?
Podemos poner música tranquila mientras realizamos la actividad:
Nos sentamos muy bien, con los pies pegaditos al suelo. Vamos a levantar
nuestro dedo índice, el de señalar. Vamos a dibujar un cuadrado en el aire
mientras respiramos. Subo el dedo y tomo aire (1, 2, 3) ... muevo el dedo hacia
el lado y guardo el aire (1, 2, 3) ... bajo el dedo y suelto el aire (1, 2, 3)
... muevo el dedo para cerrar el cuadrado y me quedo vacío (1, 2, 3). Lo
repetimos otra vez, muy lentos. Bajamos el dedo, cerramos los ojos y sentimos
cómo nuestro cuerpo se ha quedado tranquilo después de dibujar. Respiramos
hondo una última vez y abrimos los ojos. Hacemos la propuesta de oración que
hayamos elegido para hoy.
La segunda propuesta para esta semana es la vela y la flor:
Sentados con la espalda recta, cerramos los ojos. Vamos a poner nuestras manos delante de nosotros. En una mano tenemos una flor preciosa y en la otra una vela encendida. Vamos a oler la flor muy profundo por la nariz (tomamos aire) ... ¡qué bien huele! Ahora vamos a soplar la vela muy flojito por la boca, para que la llama se mueva pero no se apague (soltamos aire). Otra vez: olemos la flor... y soplamos la vela con mucha suavidad. Repetimos varias veces… Sentimos cómo nos vamos quedando relajados. Dejamos la flor y la vela imaginarias y descansamos las manos. Respiramos normalmente un momento, sintiendo la paz... Abrimos los ojos despacio. Hacemos la propuesta de oración que hayamos elegido para hoy.
LECTURA: (Jn 3, 16-18)
Un día Jesús les quiso contar a sus discípulos cómo es Dios. Pero ya les advirtió: «Esto es un poco difícil de entender. A lo mejor no podéis comprenderlo todo ahora». Entonces les prometió que, para que lo entendieran del todo, un día les mandaría su Espíritu, y lo llamó el Espíritu de la verdad. Y les prometió que ese Espíritu les comunicaría lo que hay en el corazón de Dios. Se lo explicó como mostrándoles un camino: «Lo que está en el corazón de mi Padre, también está en el mío, porque todo me lo cuenta. Y yo se lo cuento al Espíritu. Y el Espíritu os lo transmitirá a vosotros». Y así, al hablarles del Padre, del Hijo y del Espíritu, les enseñó cómo es Dios.
CANCIÓN: DIOS PINTÓ
MI MUNDO
ORACIÓN
Jesús, tengo manos
que cerradas
pueden convertirse en puños,
que pegan y hacen daño.
Tengo manos,
que abiertas pueden
abrazar y acariciar.
CUENTO: EL AIRE DEL
LOBO RIGOBERTO
Querido Dios
Bendice hoy mis manos
para que lo que hagan
en este día
sean cosas amables,
cariñosas y buenas.




