Semana del 22 al 26 de junio de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la
oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional...
¿Cómo te sientes hoy?
Proponemos realizar estas actividades en algún momento de la semana, antes del comienzo de la oración de la mañana. Nuestra primera propuesta para la semana es el hilo invisible.
Podemos poner música tranquila mientras realizamos la actividad:
Nos sentamos con la espalda muy recta y los hombros alejados de las orejas.
Cerramos los ojos. Vamos a imaginar que de nuestro corazón sale un hilo de luz
muy brillante. Ese hilo viaja por la clase y se une al corazón del compañero
que tengo al lado... y al otro... y al otro. Todos estamos unidos por este hilo
de luz. Y lo más bonito es que ese hilo también sube hasta el cielo y nos une
con Jesús. No estamos solos, estamos todos... Respiramos profundamente, sintiendo
que estamos unidos a nuestros compañeros… Respiramos profundamente, soltamos
los hombros y abrimos los ojos mirando con cariño a nuestros compañeros. Hacemos
la propuesta de oración que hayamos elegido para hoy.
La segunda propuesta para esta semana es el cuenco de los deseos:
Nos sentamos con la espalda recta, los hombros alejados de las orejas… Ponemos
nuestras manos abiertas hacia arriba, como si fueran un cuenco vacío. Cerramos
los ojos. Vamos a pensar en algo bonito que queramos decirle hoy a Jesús...
puede ser un "gracias", un "ayúdame" o un "te
quiero". Ponemos ese pensamiento dentro de nuestro cuenco de las manos.
Respiramos hondo, guardando ese tesoro con mucho cuidado. Ahora, llevamos las
manos al corazón para que el deseo entre dentro de nosotros.
Mantenemos las manos en el corazón sintiendo nuestro deseo. Hacemos una
respiración muy profunda, soltamos el aire por la boca y abrimos los ojos con
paz. Estamos listos para empezar nuestra oración con la propuesta que elijamos
para hoy.
LECTURA: VENCER LOS MIEDOS – (cf. Mt 10,
26-33)
Los amigos de Jesús a veces pasaban un poco de miedo, porque había gente que no le quería mucho que pretendían hacerle daño. Entonces Jesús les dijo que no tuvieran miedo. Que no se asustasen. Y que hablasen de la buena noticia que él anuncia sin temor, en público y con valentía.
Les aseguraba que Dios, que es un Padre bueno, se preocupa de sus hijos. Y que Dios es más fuerte que la dificultad y hasta que la muerte. Les decía que Dios se preocupa de todas las criaturas de la creación, y también sabe todo de cada uno de nosotros. Y les invitaba a optar de verdad por ser amigos de Dios.
CUENTO: DOS ARDILLAS Y UNA PIÑA
gracias por el curso que está terminando
y por todo lo que hemos aprendido.
Gracias por nuestros amigos
y por divertirnos juntos.
Gracias por ayudarnos
a ser mejores cada día.
Recordamos las
cosas bonitas que hemos hecho (dejamos que los niños expresen lo que recuerden
de estos meses de curso) y decimos GRACIAS JESÚS.
Gracias Jesús
por las vacaciones,
por nuestras fiestas y
meriendas
y porque jugaremos al sol.
No me despido de ti
porque sé que vas junto a
mí
allá donde vaya.




