Semana del 14 al 18 de septiembre de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?
Proponemos realizar estas
actividades en algún momento de la semana, antes del comienzo de la oración de
la mañana.
La primera propuesta trabaja la
postura corporal.
Comenzamos creando un ambiente
tranquilo. Realizamos 3 respiraciones profundas mientras escuchamos una música
tranquila…
De pie, pedimos que apoyen muy
bien las plantas de los pies en el suelo. “Imaginamos que de la planta de
nuestros pies salen unas raíces invisibles que entran muy profundo en la
tierra.” (silencio unos instantes) “El viento sopla despacio y nos balanceamos
un poquito a la derecha y a la izquierda, pero nuestros pies no se mueven
porque estamos bien pegados al suelo.” (silencio unos instantes mientras
seguimos balanceándonos)
“El viento se calma. El árbol se
queda quieto, erguido…”
Les invitamos a sentarse y
cerramos este momento: Respiramos profundamente… Dejamos las manos apoyadas en
el regazo y seguimos escuchando la música en silencio antes de empezar con la
oración de hoy. Podemos preguntar cómo se han sentido en este momento.
Comenzamos creando un ambiente
tranquilo. Nos sentamos y realizamos 3 respiraciones profundas mientras
escuchamos una música tranquila…
Nos giramos hacia el compañero que
tenemos al lado. “Miramos a los ojos a nuestro compañero sin hablar,
regalándole una sonrisa muy suave con los labios y con la mirada.” “Decimos
hacia dentro: Gracias por… por estar conmigo en clase, porque está a mi lado,
porque podemos aprender juntos...” Nos volvemos a girar al centro….
Les invitamos a respirar
profundamente y cerramos este momento: “Con la alegría de ser una familia,
comenzamos nuestra oración de la mañana.”
LECTURA: SETENTA VECES SIETE
Un día Pedro le preguntó a Jesús sobre cuántas veces hay que perdonar. Para que entendiera lo importante que es perdonar siempre, le contó esta historia:
Un hombre debía muchísimo dinero al rey. Y cuando el rey quiso cobrar la deuda, el hombre no tenía dinero para pagarle, así que le pidió que, por favor, le diese más tiempo. El rey se compadeció, y le perdonó la deuda. El hombre salió del palacio muy contento. Pero se encontró con un vecino que le debía a él una cantidad pequeña. El vecino tampoco tenía dinero, así que le pidió que le diese más tiempo. Pero el hombre se puso furioso, y en lugar de perdonarle mandó a la policía que lo detuviera.
Cuando el rey se enteró de lo que había ocurrido, se enfadó muchísimo y
castigó a este hombre, y le decía: “Con todo lo que te perdoné yo, ¿no podías
haber perdonado tú a tu vecino, que te debía mucho menos?”
Y así Pedro comprendió que Papá Dios es como el rey que siempre nos
perdona, y que por eso nosotros también tenemos que perdonar a los otros, que
son como ese vecino que también necesita nuestra ayuda.
ORACIÓN
Jesús,
te pedimos por
nuestros profes.
Dales mucha
alegría.
Ayúdales a tener
paciencia,
a cuidarnos y a
querernos.
Y ayúdanos a
nosotros
a escuchar,
aprender
y hacer las cosas
con cariño.
Jesús,
quiero ser buen compañero,
jugar y compartir,
ayudar a mis amigos,
regalar sonrisas y abrazos,
y que todos los niños puedan ir al
cole.



