Semana del 21 al 25 de septiembre de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?
Proponemos realizar estas
actividades en algún momento de la semana, antes del comienzo de la oración de
la mañana.
La primera propuesta trabaja la conciencia
sensorial y el esquema corporal.
Comenzamos creando un ambiente
tranquilo. Realizamos 3 respiraciones profundas mientras escuchamos una música
tranquila…
Nos sentamos en la silla o en el
suelo con la espalda recta. Con la yema de los dedos, vamos a dar golpecitos
muy suaves, como gotas de lluvia fina, sobre nuestra cabeza... Bajamos la
lluvia a la cara... a los hombros... al pecho... a la barriga... y a las
piernas.
Ahora abrimos la palma de la mano
y acariciamos suavemente un brazo, luego el otro, dándoles las gracias por todo
lo que van a hacer hoy.
Les invitamos a respirar
profundamente y cerramos este momento: “Dejamos las manos apoyadas en el regazo
y seguimos escuchando la música en silencio antes de empezar con la oración de
hoy." Podemos preguntar cómo se han sentido en este momento.
La segunda propuesta trabaja la disposición interior a la gratitud.
Comenzamos creando un ambiente tranquilo. Realizamos 3 respiraciones profundas mientras escuchamos una música tranquila…
Nos sentamos en el suelo con la
espalda recta. Podemos poner una caja o cofre vacío en el centro… Pensamos en
secreto en algo bonito que nos ha pasado hoy al levantarnos o ayer por la tarde
(un abrazo, el desayuno, la sonrisa de mamá) ... Con un gesto con la mano,
metemos ese pensamiento bonito dentro del cofre… Permanecemos un momento en
silencio y decimos todos juntos en voz muy bajita: Gracias, Jesús
Les invitamos a respirar
profundamente y cerramos este momento: Cerramos el cofre o la cajita… Tenemos
el corazón lleno de motivos para dar gracias… Podemos terminar este momento de
oración con alguna de las pequeñas oraciones propuestas para esta semana.
LECTURA: PARÁBOLA DE LOS TRABAJADORES DE LA VIÑA (cf. Mt. 20,1-16):
Jesús nos explicó: El Reino de los cielos es como el dueño de una propiedad que salió a contratar obreros para su finca a diferentes horas del día. Unos trabajaron muchas horas (desde el principio de la mañana). Otros trabajaron menos horas (desde la hora de comer) y otros casi no trabajaron. Al llegar el final del día, el dueño pagó a todos lo mismo.
Los amigos de
Jesús no entendían la historia, porque no les parecía justo, pero Jesús les
explicó, que Dios es como ese hombre que también a los más débiles los quiere y
los cuida… A Él lo que de verdad le importa es que nos queramos y nos portemos
bien unos con otros.
CANCIÓN: UN NUEVO AMANECER
ORACIÓN
Gracias, Jesús,
por este día tan bonito,
por mi cole y mis amigos,
por jugar y aprender juntos.
Gracias por cuidarnos
y por estar siempre con nosotros.
CUENTO: A QUÉ SABE LA LUNA



