Semana del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?
Proponemos realizar estas
actividades en algún momento de la semana, antes del comienzo de la oración de
la mañana.
La primera propuesta busca trabaja conciencia corporal.
Comenzamos creando un ambiente tranquilo. Podemos poner música tranquila de fondo:
Comenzamos con un par de
respiraciones profundas. Podemos estar sentados o de rodillas. Imaginamos que somos
gatos perezosos que acaban de despertar. Entrelazamos las manos y estiramos los
brazos hacia arriba, muy arriba, como si quisiéramos tocar el techo. Hacemos un
bostezo grande y profundo... Aaahhh... Estiramos un lado... estiramos el
otro... Bajamos los brazos muy despacio hacia los lados, como si dibujáramos un
círculo invisible a nuestro alrededor. Dejamos los hombros relajados y la
espalda recta. Permanecemos unos instantes en silencio…
Les invitamos a respirar
profundamente y cerramos este momento: “Seguimos escuchando la música un
poquito antes de empezar con la oración de hoy." Podemos preguntar cómo se
han sentido en este momento.
Con la segunda propuesta
pretendemos descubrir la presencia de Dios a través de nuestro cuerpo.
Podemos realizar esta propuesta en
silencio absoluto. Para ello, comenzamos creando un ambiente tranquilo y
realizando tres respiraciones profundas… Inspiramos lento y profundo… Retenemos
un poco el aire tras cada inspiración y expiramos lentamente…
Ponemos la mano derecha firmemente
sobre el lado izquierdo del pecho. Cerramos los ojos y nos quedamos en un
silencio muy profundo... Buscamos el latido de nuestro corazón... Tum-tum,
tum-tum... Ese latido es la vida que Papá
Dios nos regala a cada momento. Nos susurra que nos quiere un montón.
Nos quedamos 15 segundos
escuchando nuestro latido interior. Cerramos este momento con otra respiración
profunda y realizamos la propuesta de oración que elijamos para después de este
momento.
LECTURA: LOS DOS HERMANOS (cf. Mt.
21,28-32):
En aquel tiempo, Jesús contó la siguiente historia:
“Un padre tenía dos hijos. Y dijo al mayor: “Ordena tu habitación”. Él dijo que sí, pero luego no ordenó nada y se marchó a jugar a casa de sus amigos. Al pequeño le dijo: “Ordena tu habitación”. Y el hijo protestó, y dijo que no pensaba hacerlo. Pero al quedarse solo ordenó el cuarto, guardó la ropa, los libros, lo dejó todo muy limpio”.
¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre? –les preguntó Jesús
a los que estaban allí–. Y todos contestaron a la vez: «El pequeño, porque
ordenó su habitación”.
REFLEXIÓN
- ¿Alguna vez has prometido hacer algo y luego no lo has hecho?
- Imagina que pides ayuda a algún amigo, a mamá… te dicen que te
van a ayudar, pero luego no te ayudan ¿Cómo te sentirías?
- ¿Cómo podemos parecernos más al hijo que
hizo lo correcto en la historia?
CUENTO: LOS LOBOS QUE VINIERON A CENAR
Gracias,
Jesús,
por
este nuevo día,
por
la luz y por el sol.
Gracias
por mis amigos,
porque
juntos jugamos y aprendemos.
Gracias,
Jesús,
por
querernos y cuidarnos.
CANCIÓN: DIOS ESTÁ AQUÍ
Jesús,
llena mi corazón de alegría,
de sonrisas y de cariño.
Ayúdame a decir lo siento
cuando hago algo mal
y a perdonar cuando otros se
disculpan.



